La alimentación durante el embarazo

Existe una relación directa entre la salud del bebé al nacer y la dieta que siguió la madre durante el embazo

Si se come poco o alimentos de baja calidad, el niño también sufrirá las consecuencias ya que aumenta la probabilidad de aborto, de parto prematuro y de bajo peso al nacer. Por ello, cada vez que se toman alimentos, se habría de pensar si éstos son realmente beneficiosos para el desarrollo del feto de lo contrario, se está saciando el paladar en ese momento, sin aportar al organismo los nutrientes necesarios para ofrecer al niño un buen comienzo en la vida

La cocina de la embarazada

Para conseguir una buena digestión, hay que tener en cuenta la selección y calidad de los alimentos, la elaboración, la preparación y condimentación de los mismos. A continuación se relaciona una lista de los alimentos más comunes que forman parte de la dieta de una embarazada y la forma de cocinarlos y condimentarlos, para que no ocasionen molestias en las digestiones.

Verduras y hortalizas:

Las verduras que pueden comerse crudas (ensaladas) se han de lavar cuidadosamente. Deben condimentarse con poco aceite y sal, el vinagre es mejor sustituirlo por zumo de limón. Las hierbas aromáticas o bien un ajo picado dan mucho gusto y poseen un alto nivel nutritivo. I a cocción de las verduras es mejor realizarla al vapor y con poca agua, para que conserven todas sus propiedades.

Carnes y pescados:

A la plancha o al horno, condimentados con poco aceite, poca sal. limón y hierbas aromáticas.
Se recomienda evitar toda clase de fritos y salsas ya que las digestiones son más pesadas y los ardores más frecuentes.

Huevos:
Los huevos fritos cuestan de digerir, es mejor la tortilla con poco aceite, o bien un huevo pasado por agua. Debe lavar los huevos antes de abrirlos.

Azucar: El azúcar es mejor sustituirlo por miel. Es conveniente evitar los dulces ya que la mayoría de ellos son calorias vacias, es decir, engordan pero no proporcionan al organismo los nutrientes necesarios
La sustitución de un dulce por una fruta siempre será una elección inteligente.

Frutas:
Las frutas ayudan a solucionar el problema del estreñimiento, bastante común durante el embarazo. Hay que lavarla bien antes de comerla, sobre lodo si no se pela.

Antojos
Durante el embarazo, algunas mujeres tienen sensación de antojo o asco a determinados olores, alimentos o bebidas.

Estas sensaciones pueden ser contrapuestas de unas mujeres a otras. Mientras unas sienten una repentina aversión al café, al tabaco, al alcohol, a alimentos dulces, etc., otras sienten preferencias por sabores salados y fuertes. Los olores que antes del embarazo eran agradables también pueden provocar náuseas, o viceversa

Según la tradición, si el antojo no era satisfecho el niño podría nacer con manchas en la piel que tendrían la forma y el color del alimento deseado.

Estas manchas son formaciones vasculares benignas conocidas con el nombre de «angiomas», que nada tienen que ver con los antojos del embarazo.

El antojo o capricho puede ser provocado por carencias alimentarias, variaciones hormonales o bien por una necesidad psicológica.

Aumento de peso
No existe un aumento de peso ideal para todas las mujeres embarazadas. Los límites más comunes oscilan entre 9 y 12 kg al final del embarazo. Durante el primer trimestre, el aumento de peso es prácticamente nulo. En el segundo trimestre y hasta el final del embarazo se aumenta una media de 1,5 a 2 kg al mes.