Contracciones uterinas

Una contracción es un endurecimiento involuntario del músculo uterino. Para la mujer la percepción de una contracción pasa por un endurecimiento y una tensión completa de toda la musculatura abdominal

El primer efecto que ocasionan las contracciones uterinas es la dilatación gradual del cuello uterino o cérvix, mientras presionan el feto, ayudándolo a descender a través del canal del parto.

Cuando las contracciones se suceden cada cinco o diez minutos, durante media hora o una hora, y la duración de la contracción es de 40 segundos o más, puede considerarse señal de que el parto es inminente. Es conveniente ponerse en contacto con la comadrona o el médico y explicarle la situación con todo detalle.

Rotura de la bolsa de las aguas
La bolsa que contiene el feto y el líquido amniótico se puede perforar o romper de una forma natural, dejando Huir el líquido amniótico lentamente o de golpe, dando la sensación a la mujer de haberse orinado encima. También indica que se ha iniciado el parto.
Antes de salir corriendo hacia el hospital es importante comprobar y controlar:
— El color de las aguas debe ser claro, transparente.
— Un color amarillento o verdoso es signo de urgencia, y se debe acudir al hospital rápidamente.
— Para comprobar si ha sido «rotura de bolsa de aguas», y en qué cantidad se pierde, es conveniente la utilización de compresas.

Con la rotura de las aguas se aumenta el riesgo de infección, y las contracciones se hacen más fuertes, porque no tienen la amortiguación del agua.

Independientemente de que se inicien o no las contracciones, la rotura de la bolsa de aguas es determinante para que la mujer ingrese en el hospital, donde se tomarán las medidas oportunas para iniciar el proceso del parto.