Dieta equilibrada

Durante la gestación la cantidad de calorías necesarias pasa de 2 100 a 2 400. Estas calorías extras deben ser consumidas en forma de alimentos ricos en proteínas, calcio y hierro. Ha de tener en cuenta que está proporcionando nutrición a tres entidades biológicas distintas, aunque interdependientes su cuerpo, el niño en desarrollo y la placenta. Este triple consumo exige una dieta realmente buena, con abundantes proteínas y rica en vitaminas y minerales

Proteínas

Las proteínas son esenciales en el desarrollo del niño, ya que facilitan la formación y el crecimiento de los tejidos y contribuyen a la producción de anticuerpos. En la segunda mitad del embarazo es cuando se produce una mayor demanda fetal.
Los alimentos más ricos en proteínas son la carne, pescado, leche, queso, huevos y frutos secos.

Hidratos de carbono

Proporcionan la energía inmediata. Deben ser consumidos de un modo constante, aunque no es necesario aumentar la cantidad durante el embarazo.
Los hidratos de carbono son elementos de origen vegetal y se encuentran en los cereales, legumbres, patatas, verduras, frutas, leche y miel.

Lípidos
Constituyen la reserva de energía del organismo. Se deben consumir con prudencia. Las grasas vegetales se digieren con más facilidad que las minerales (por ejemplo el aceite de oliva). Suelen ser ricas en vitaminas A y D.

Vitaminas
Vitamina A: Es necesaria para el crecimiento, la formación de huecos, dientes, mucosas, piel, órganos de la visión y la resistencia a las infecciones.
Se encuentra fundamentalmente en los vegetales verdes y naranjas, en la yema del huevo

Vitamina B1: Interviene en la función del corazón, el cerebro y los nervios. Es necesaria para convertir los carbohidratos en energía. Se encuentra en los cereales completos, yema de huevo, frutos secos, patatas y naranjas.

Vitamina B6: Ayuda a controlar la náusea al comienzo del embarazo y facilita la asimilación de los alimentos.
Se encuentra en la carne, pescado, cereales completos, patatas y plátanos.

Vitamina B12: Ayuda a formar la hemoglobina y el sistema nervioso central del niño. Combate las anemias. Se encuentra en la carne, el pescado y el hígado.

Vitamina C: Favorece la absorción del hierro, el desarrollo de los huesos y los dientes, la cicatrización de las heridas y la resistencia a las infecciones. Se encuentra en los vegetales, frutos secos y, especialmente, en los

Vitamina D: Favorece la absorción del calcio. Ayuda a formar y mantener los huesos.
Se encuentra en los pescados azules, los huevos, el hígado y la mantequilla. También se forma a partir de la absorción cutánea de los rayos solares.

Vitamina E: Protege las células del daño y la degeneración. Se encuentra en la mayoría de los alimentos, especialmente en el germen de trigo.

Minerales
El calcio y el fósforo: son fundamentales en la formación de huesos. El calcio participa en la coagulación. Las demandas fetales de calcio aumentan al final del embarazo. Se encuentra en la leche, queso, vegetales y yema de huevo. El fósforo, en los productos lácteos, carnes, verduras y pescado.

El hierro: es necesario para producir hemoglobina, la cual se combina con el oxígeno y lo transporta al sistema circulatorio. Durante las seis últimas semanas del embarazo, el feto almacena en su hígado el hierro necesario para cubrir sus necesidades en los primeros 3 o 6 meses de vida. Se encuentra en el hígado, carnes rojas, verduras, frutos secos, legumbres y frutas (ciruelas, uva, melocotón).

El zinc: es importante en el crecimiento del esqueleto y del sistema nervioso. Se encuentra en la carne, hígado, huevos y frutos secos. El magnesio: Interviene en el crecimiento de los tejidos, metabolismo celular y acción muscular. Se encuentra en el salvado, germen de trigo, levadura de cerveza, nueces, cacahuetes y espinacas.