Trastornos comunes

Congestión y hemorragias nasales (epistaxis)

La congestión nasal es un síntoma frecuente durante el embarazo. Se debe al elevado nivel de estrógenos que circulan en la sangre, incrementando el flujo sanguíneo hacia las membranas mucosas. La congestión y las hemorragias son más comunes durante el invierno, debido a las calefacciones que resecan el ambiente. Se puede mejorar mediante un humidificador, que es un aparato que mantiene un grado de humedad adecuado. Estornudar y sonarse suavemente pueden evitar las hemorragias.
Prevención y tratamiento:
— Una gota de vaselina en el orificio nasal puede detener la hemorragia.
— Hay que procurar no sonarse con fuerza y hacerlo primero por un orificio y luego por el otro.
— Si durante el partó se respira por la boca, por la congestión nasal, se resecará con facilidad, haciendo dificultosa y desagradable la respiración. Se ha de procurar mantener la boca húmeda, mediante pulverizaciones de agua o con una gasa mojada.
Las congestiones y hemorragias nasales desaparecen después del parto.

Presión arterial
En cada visita o control medico se comprueba la presión o tensión arterial. Si es elevada, los controles se harán más a menudo y probablemente el médico recomendará reposo y una dieta pobre en sal. Si la presión elevada va acompañada de un aumento de peso, hinchazón de la cara, manos y tobillos, el problema se denomina preclampsia y el médico facilitará un tratamiento adecuado

Alteraciones digestivas
El aumento del útero oprime el estómago, y los cambios hormonales hacen que la digestión sea más lenta. Los alimentos y las secreciones acidas, que actúan en la digestión, pueden ascender al esófago y la garganta, produciendo acidez. Otra de las alteraciones digestivas son los gases en el abdomen que ocasionan molestias e incluso dolores. Se producen al tragar aire en las comidas, sobre todo si se come deprisa y no se mastica bien.
Prevención:
— Fraccionar las comidas (menos cantidad mas veces al día).
— No utilizar especias ni picantes.
— Dormir con el tronco semi incorporado.

Anemia
Un 20 % de embarazadas suelen tener anemia por deficiencia de hierro en la sangre.
En la primera visita, y en los controles posteriores, se realiza un análisis de sangre para detectar una posible anemia, En algunos casos puede ser leve e incluso normal durante la gestación. Pero, en otros casos presenta síntomas como cansancio, debilidad, palpitaciones e incluso desmayos, Esta anemia debe tratarse rápidamente con una dieta y un complemento de hierro recetado por el medico.

Disnea
En el último trimestre del embarazo es posible notar dificultad al respirar cuando se hace ejercicio, al subir escaleras, realizar esfuerzos, etcétera.
Sucede porque el útero comprime el diafragma, y éste, a su vez, los pulmones. El mejor remedio es sentarse lo más recta posible, apoyando la espalda en el respaldo del asiento y dormir semiincorporada. Es importante tomarse la vida con más calma. Un ritmo más lento en las distintas actividades evitará en gran medida la disnea.

Varices y hemorroides
Las varices, o venas dilatadas, pueden aparecer durante el embarazo, o agravarse si ya estaban presentes. El útero presiona sobre las venas pelvianas, y éstas a su vez aumentan la presión sobre las de las piernas, provocando un estancamiento de la sangre y dificultando su retorno. La obesidad, la mala alimentación, el alcohol y el tabaco son factores que agravan la circulación sanguínea y, por tanto, hacen más frecuente la aparición de varices. Aunque no hay que olvidar que existe un factor hereditario o predisponente al hecho de tenerlas.

Prevención y tratamiento:
— No estar mucho tiempo de pie.
— Evitar un aumento excesivo de peso.
— No utilizar ligas ni calcetines tipo media.
— Descansar con las piernas elevadas.
— Caminar con frecuencia. Dormir con el colchón elevado en la parte de los pies. — Utilizar medias elásticas especiales.
— Realizar ejercicios circulatorios

Las hemorroides son también varices, pero de localización anal o recial. Pueden ser dolorosos, sobre todo si existe estreñimiento. Si se tiene esta dolencia hay que evitar consumir alimentos picantes o con especias.
Unos trozos de hielo en un pañuelo o agua fría en la zona afectada aliviarán el dolor. El tratamiento se realiza con cremas anti inflamatorias que recetará el médico.

Estreñimiento
Durante el embarazo el estreñimiento puede ser frecuente. Se debe a una acción hormonal que relaja el intestino, disminuyendo su funcionalidad.

Prevención y tratamiento:
— Comer abundante fruta, vegetales, salvado, cereales y todo tipo de alimentos integrales.
— Beber agua con asiduidad, siempre que no exista un problema grave de retención de líquidos.
— Al evacuar hay que relajar los esfínteres.
— Crear el hábito de ir al lavabo a la misma hora.
— Hacer ejercicio de forma regular.
— Caminar con frecuencia.

infecciones urinarias
La quemazón o picores al orinar pueden ser síntomas de una infección como cistitis. infecciones por hongos, elc, que se debe consultar al médico.
Las ganas de orinar aumentan durante el embarazo debido a los cambios hormonales y a la presión del utero contra la vejiga.

Prevención:
— Mantener una correcta higiene (sin jabón).
— Beber mucho líquido.
— Llevar ropa interior de algodón.
— Dieta nutritiva sin azúcar ni harina blanca
— Evitar ropa ajustada (pantalones lejanos o de tiro corto).